Espiritualidad Islámica y Bienestar Mental 1

Introducción

La ciencia moderna ha tomado recientemente un gran interés en las sabidurías que se encuentran en las antiguas tradiciones orientales, como el budismo, el confucianismo, el taoísmo y el hinduismo. En el campo (relativamente nuevo) de la psicología positiva, muchas de estas tradiciones orientales se utilizan para mejorar el bienestar general. La práctica budista de la meditación de atención plena es un gran ejemplo de una intervención psicológica moderna que se ha tomado directamente de Oriente. Un vistazo a la literatura revelará una gran cantidad de estudios sobre sus efectos neurobiológicos y beneficios terapéuticos. Los resultados prometedores encontrados en estos estudios han llevado a la incorporación de la meditación de atención plena (mindfulness) en una amplia variedad de protocolos de tratamiento para enfermedades físicas y mentales.

Sin embargo, la tradición de la espiritualidad dentro del Islam es posiblemente la menos examinada de todas las filosofías espirituales más importantes del mundo en términos de sus posibles efectos sobre el bienestar. En la era moderna, la tradición islámica tiende a ser mencionada únicamente en términos de dogma, enfatizando sus doctrinas políticas, rituales y legales, mientras descuida sus profundas dimensiones espirituales y morales. Históricamente, sin embargo, muchos eruditos musulmanes dedicaron sus vidas a explorar cuestiones espirituales y psicológicas sobre el bienestar humano y el florecimiento. Este artículo intenta descubrir parte de esta herencia perdida para demostrar su relevancia en las discusiones modernas sobre la salud mental. Se divide en 2 secciones: (i) El papel de la espiritualidad en el bienestar emocional y mental (ii) Un análisis psico-espiritual de una súplica profética prescrita para la ansiedad y los síntomas depresivos.

El papel de la espiritualidad en el bienestar emocional y mental

Ibn Ḥazm (d. 456 Después de la Hégira), El famoso erudito andaluz de Islām dijo: “Busqué un objetivo común entre la humanidad, en el que todos aceptaran luchar por la excelencia. No he encontrado otro que no sea vencer la ansiedad. [hamm].”

La búsqueda del equilibrio emocional y la disipación de la ansiedad es de hecho universal y continúa hasta hoy. A pesar del inmenso progreso científico y los avances médicos que se han logrado en los últimos siglos, parece haber una disminución en la salud mental. Las tasas de depresión han aumentado dramáticamente entre 1988 y 2008 en los Estados Unidos. Se ha encontrado que el uso de antidepresivos en la población aumentó un 400 por ciento en este período de tiempo. La tasa de suicidios se triplicó en los jóvenes (de 15 a 24 años) entre 1950 y 2000. Para la población de mediana edad, las tasas de suicidio han aumentado un 40 por ciento entre 1999 y 2016.

Quizás sorprendentemente, las tasas de suicidio son mucho más altas en las naciones más ricas que en los países más pobres. Un estudio intercultural que involucró a 132 países y cerca de 140,000 personas encontró que, aunque hubo tasas más altas de felicidad reportada en las regiones más ricas, hubo tasas mucho más bajas de percepción sobre el sentido de la vida en comparación con los países más pobres. Las personas en los países más pobres como Níger y Togo arrojaron algunas de las tasas más altas sobre la percepción del sentido de la vida, pero también las tasas más bajas de felicidad. Esto sugiere que la felicidad no explica la disparidad en las tasas de suicidio. Un factor clave que podría explicar la variación entre países es la capacidad de la población para alcanzar un sentido y un propósito de vida.

Abstraer el sentido que tiene la vida de este mundo es una de las características centrales de la espiritualidad. Por lo tanto, estos estudios apuntan al tremendo valor que la espiritualidad aporta a la regulación del desequilibrio emocional. Desarrollar la espiritualidad es más importante que los logros financieros. La gente a menudo cree que los estados transitorios de felicidad obtenidos a través del entretenimiento, la riqueza y las posesiones les permitirán escapar de su hamm (ansiedad). Ibn Ḥazm comenta al respecto:

Cuando te enfocas  sólo en los asuntos [de este mundo], estás perdido. Su contemplación conducirá inevitablemente al entendimiento de que todo en esta vida mundana es temporal. Por lo tanto, uno debe reconocer que el verdadero propósito radica en trabajar solo para el más allá [que es eterno]. Esto se debe a que al final de todos tus sueños y aspiraciones en este mundo está la eventualidad del ḥuzn [ la pena]: o te quitan tus ambiciones o te ves obligado a renunciar a tus objetivos [ambas vías te llevarán a la pena] . No hay escapatoria de estos dos extremos, excepto en el esfuerzo hacia Dios. En este caso, una persona logra la felicidad en esta vida y en la eternidad. Su hamm es mucho menor en comparación con el hamm del resto. Son respetados por amigos y enemigos por igual y, en cuanto a su eternidad, es el paraíso.

Ibn Ḥazm señala que la naturaleza temporal de este mundo conducirá inevitablemente a una persona a una crisis existencial. Buscar significado es nuestra salida del abismo. Es un esfuerzo espiritual que se centra en descubrir lo que hace que valga la pena vivir.

articulo original Islamic Spirituality and Mental Well-Being traducido por IslamEnEspanol

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